Solicchiata, una pequeña aldea del municipio de Castiglione di Sicilia, en la provincia de Catania, se encuentra a 700 metros de altitud en la vertiente norte del Parque del Etna, en un entorno natural de extraordinaria belleza.
Dedicada desde siempre a la agricultura y especialmente a la viticultura, la zona es conocida por el Nerello Mascalese, una de las variedades de uva más representativas del Etna.
Además de sus prestigiosos viñedos, el territorio cuenta con olivares, avellanos y cítricos que producen frutos de calidad y sabor únicos.